Odontología preventiva

Nuestro trabajo es la  SALUD BUCODENTAL, por lo que lo más importante es la prevención. Para eso son necesarias revisiones semestrales o anuales, en función de las necesidades de cada paciente, realizando radiografías periapicales con radiología digital (mínima radiación) para controlar, siempre que sean necesarias.

A la vez, también son necesarias las higienes bucodentales anuales, como mínimo, y sellados de fisuras de los más pequeños con alto riesgo de caries.

Si no hemos realizado las revisiones correctamente, o si las hemos realizado y hemos controlado algunos dientes que tenían riesgo de caries y la caries avanza, tendremos que realizar tratamiento contra las caries, que serán las obturaciones en caries pequeñas, y reconstrucciones en caso de que afecte más estructura dental. En casos de reconstrucciones muy cercanas al nervio, siguiendo nuestra mentalidad mínimamente invasiva, intentaremos mantener SIEMPRE la vitalidad pulpar, colocando una base protectora para evitar la reacción inflamatoria del nervio, y después cubriéndolo con la reconstrucción.

En nuestra clínica usamos materiales de última generación, que consisten en materiales más biocompatibles, reduciendo la carga química y por tanto, también posibles alergias y sensibilidades.

En caso de que tengamos obturaciones antiguas de amalgama de plata y mercurio que tengamos que retirar, por fractura o filtración de caries, tenemos un protocolo de remoción segura, con aislamiento absoluto y tratamiento previo, durante y posterior con el alga Chlorella, que ayuda a eliminar metales pesados del organismo.

Odontología Conservadora

Endodoncia

Cuando el nervio se ha inflamado irreversiblemente o a perdido la vitalidad, entonces tendremos que realizar el tratamiento de conductos, mal nombrado “matar el nervio”. Este tratamiento consiste en remover todo el tejido pulpar afectado con unas limas manuales, en primer paso, y mecánicas después, para conformar correctamente el canal por dónde corría el nervio, dentro de las raíces.

Una vez conformado el canal, se obtura con un material termoplástico, la guttapercha, hasta el final de la raíz, el ápice, acompañada de un cemento para sellar completamente el canal radicular.

Si llegamos tarde, habrá infección, en éste caso el tratamiento de conductos lo realizaremos en dos sesiones. En la primera limpiamos completamente y desinfectamos, colocando hidróxido de calcio que actúa alcalinizando la lesión dónde hay el componente bacteriano responsable de la infección, inhibiendo su crecimiento. En la segunda sesión eliminamos la medicación, acabamos de desinfectar y sellamos como antes hemos comentado.

La tasa de éxito de la endodoncia es de alrededor del 97%, pero en el 3% restante, a veces se reactiva la lesión, o en tratamientos previos dónde el sellado de los canales no ha sido completo o ha sido deficiente. En estos casos, tendremos que hacer un re-tratamiento de conductos. Este tratamiento consiste en quitar todo el material que se puso, llegar hasta los ápices y colocar hidróxido de calcio comentado anteriormente. Posteriormente procederíamos con el sellado de los conductos.

No siempre se pueden salvar los dientes, ya sea por qué se han fracturado, por qué tenemos más de los necesarios, por que no tienen sitio para erupcionar, o por qué están en tal mal estado que no se pueden rehabilitar. Cabe destacar que ésta será siempre la ÚLTIMA opción.

En estos casos tendremos que recorrer a la cirugía para realizar la extracción del diente afectado, y ésta irá des de una extracción simple, cuando no tenga ninguna complicación, o compleja si se ha de romper el diente y/o se tiene que poner sutura. Estos dos tipos de extracciones los realizarán los odontólogos generales normalmente.

Cuando pasamos a las muelas del juicio o cordales semi-incluidos o incluidos, tendremos que recorrer al cirujano para poder realizar las exodoncias quirúrgicas o semi-quirúrgicas, que implicaran el retoque de hueso alrededor del diente a extraer, y remodelar la encía para poder cerrar la herida.

El cirujano también se encargará de la primera opción rehabilitadora cuando tengamos que reponer dientes, es decir, los implantes. Éstos consisten en imitar lo que serían las raíces de los dientes, poniendo un implante dentro del hueso y esperando el tiempo necesario para que se integren. Una vez integrados, se repondrá el diente que falte con corona, normalmente atornilladas al implante.

Cirugía Oral e Implantología

Prótesis Removible

Hay veces que ya se han perdido uno o varios dientes y se tienen que reponer. En casos dónde no se puedan poner implantes, según el número de dientes perdidos se pueden rehabilitar a la vez varios dientes con una prótesis removible metálica cuando falten menos dientes, o de resina en caso de que falten más o queden muy pocos.

Si faltan todos los dientes colocaremos una prótesis completa de resina, soportada sobre hueso y envía sin dientes.

En casos de ausencias totales de dientes tanto en maxilar superior como en mandíbula donde las prótesis completas puedan resultar incómodas tanto por movilidad, inadaptación de los pacientes, o simplemente se quiere mejorar en calidad, realizaremos prótesis de resina soportadas sobre implantes, las «sobredentaduras», donde el número de implantes dependerá si se trata maxilar superior o mandíbula.

Cuando son ausencias de uno o dos dientes y no podemos poner implantes, la alternativa que nos quedaría sería coger los dientes vecinos por delante y detrás del espacio sin diente y se coloca una prótesis fija (conocidos como «puentes»), que van cementados directamente a los dientes. Estos pueden ser de metal-cerámica o de cerámica de zirconio.

Prótesis Fija

Rehabilitaciones

Mínimamente Invasivas

Cada vez nos encontramos más pacientes como grandes desgastes dentales, con pérdidas más o menos importantes de la altura de los dientes. Esto puede comportar cambios en la musculatura bucal, que puede afectar a cadenas musculares del resto del cuerpo y aparecer dolor de cabeza, de cervicales, de espalda, lumbalgias, etc. En estos casos, previa consulta con el servicio de posturología y fisioterapia de la articulación temporomandibular (ATM), tenemos que plantearnos reponer los milímetros de tejido dental perdido, haciendo un estudio previo de como quedarían los dientes en la proporción correcta y haciendo la prueba con el paciente para comprobar la estética y la comodidad.

Las rehabilitaciones consisten en reponer el tejido perdido en forma de carillas de resina o cerámica en los dientes anteriores e incrustaciones de los mismos materiales en el sector posterior, siempre desgastando el mínimo posible los dientes.

Cuando los dientes adoptan una mala posición en la boca durante la erupción dental, no sólo a nivel estético, sino a nivel funcional, puede comportar que el paciente no pueda masticar bien y pueda tener problemas a largo plazo, como desgastes dentales, molestias en la articulación temporomandibular, problemas de encías, caries por dificultad de limpieza, … En estos casos es cuando recomendamos los tratamientos de ortodoncia.

La ortodoncias puede realizar tanto en niños como en adultos, siempre y cuando el resultado sea beneficioso para el paciente. Se realiza un estudio ortodóntico previo y junto con las preferencias del paciente se decidirá que tipo de material se utilizará para realizar el tratamiento. El material para poder mover los dientes se llama «bracket» y puede ser metálico o cerámico (más estético) acompañado de un arco metálico que los une, y se colocan normalmente en la parte exterior de los dientes, o en caso que se busque mucha estética o no querer que se vean, en la parte interior de los dientes. Además, actualmente hay nuevos tratamientos de ortodoncia más avanzados, sin la necesidad de utilizar brackets para mover los dientes; nos referimos a Invisalign, que consiste en férulas trasparentes que sólo se sacan para comer, de manera que el paciente puede cepillarse si problemas, ya que no hay ningúnnn tipo de bracket ni arco, sólo unos «ataches» o bolitas adheridas a los dientes, a través de los cuales srealizanan los movimientos dentales.

Ortodoncia

Periodoncia

Es muy importante hacer revisiones periódicas de los dientes para evitar la aparición de caries, pero también es imporatantísimo revisar las encías para evitar su inflamación (gingivitis) y posterior patología.

Cuando las encías se inflaman presentan un color rojizo, sangran con facilidad, duelen al tocarlas… Si no nos cepillamos los dientes después de las comidas, las bacterias utilizan los restos de comida para crear una malla sobre la superficie de los dientes, que será la base para que se forme el sarro o càlculo, que no dejan de ser depósitos minerales que provienen de la saliva y que producen la gingivitis. Si sólo hay gingivitis no se afecta el hueso y se puede eliminar fácilmente el sarro y la placa bacteriana con una limpieza y siguiendo nuestras recomendaciones en casa para que no se vuelvan a inflamar. Cuando persiste el sangrado, los dientes pueden empezar a moverse cuando la enfermedad empieza a a afectar al hueso, pudiéndose ver más largas, estaremos hablando entonces de la periodontitis, dónde el tejido afectado no solo son las encías, sino también el hueso, en forma de pérdida horizontal o vertical, que implicará un tratamiento higiénico más amplio, implicando raspados y alisado radiculares, con instrumentos manuales para llegar a espacios más profundos. En este caso, realizaremos un estudio diente por diente para saber cuantos milímetros de encía se han separado de la raíz de cada diente y establecer el número de raspados que necesitaremos en cada cas. Una vez acabados los raspados, se repite el estudio para poder comparar el antes y el después, para poder establecer cuando tendremos que hacer los «mantenimientos periodontales», que se irán alargando en el tiempo cuando el paciente se cepille correcta y diariamente, y consiste en repasar los puntos mas profundos registrados en los estudios.

Es un tratamiento muy conservador, pero en casos rebeldes dónde los raspados no son suficientes, y como última opción, tendremos que recorrer a la cirugía para poder eliminar el tejido inflamado.

Además, cuando se pierde encía y se expone la raíz, aparecen síntomas como molestias con el frío o calor, al tacto, sangrado… y según los milimetros de encía perdida, nos plantearíamos la posibilidad de realizar injertos de encía para tapar dichas exposiciones y reducir las molestias que provocan.

Sabemos que los niños tienen mucho respeto, incluso miedo, a los profesionales de la salud, y el odontólogo no es una excepción! Por eso, recomendamos iniciar las revisiones a edades tempranas, hacia los 3 años como mucho, para que los niños se vayan familiarizando con nosotros, vean que no pasa nada, incluso que se lo pasen bien con el sillón que se mueve solo, y sobretodo, prevenir la aparición de caries, ya que en los dientes temporales es más fácil que avancen y que puedan llegar a nervio.

Los dientes temporales, proporcionalmente, tienen mucha más pulpa dental, dónde está el nervio, respeto los dientes definitivos, lo que comporta que las caries pueden avanzar mucho más rápidamente hacia en nervio.

Si aparece una caries se trata igual que un adulto, con una obturación normal y corriente, de aquí la importancia de las revisiones, minimizando el riesgo, y en caso que que haya caries, será muy pequeña. Si llega al nervio, tendremos que eliminarlo parcial o totalmente, en función del tejido dental que abarque la caries y la respuesta del nervio.

Odontopedriatría

Posturología 

Como hemos comentado al principio, en nuestra clínica tratamos a los pacientes de manera integrativa, es decir, explorando los dientes i la articulación temporomandibular (ATM) y su possible relación con el resto del cuerpo. Las molestias asociadas a la ATM (dolor de cabeza, ruidos en el oído, dificultad para abrir la boca,…) son muy frecuentes però normalmente los pacientes no suelen relacionar estas molestias con los dientes.

En nuestro protocolo de actuación empieza por una  primera visita a nivel dental, donde es típico observar pacientes con los dientes desgastados con o sin sintomatología de la ATM. En estos casos, derivamos al servicio de fisioterapia de ATM para valorar el tratamiento mas adecuado para cada caso, ya sea preventivo y de control o iniciar sesiones para tratar las molestias que se presenten.

Además, valoramos el resto del cuerpo de manera global y tratamos las lesiones que puedan aparecer en el día a día.

Y para los más pequeños, ofrecemos una atención fisioterapéutica especializada, dónde conseguimos los objetivos marcados mediante el juego.

Fisioterapia